
(1854-1900)
Fue un escritor y dramaturgo victoriano, exponente del decadentismo y el esteticismo. Su refinada escritura se caracterizaba por los aforismos y las paradojas. Tras un famoso juicio, fue condenado a dos años de trabajos forzados y abandonó Gran Bretaña. Murió en Francia, convirtiéndose al catolicismo. Entre sus obras más famosas figuran El retrato de Dorian Gray y obras de teatro como La importancia de llamarse Ernesto y Un marido ideal.